Matear o tomar mate

El mate es una infusión de hojas machacadas de Ilex Paraguarienses. La yerba mate o yerba, produce un efecto estimulante como el café o el té, pero también es el núcleo de una mitología. Dice el antropólogo Daniel Vidart que reúne “lo femenino y lo masculino, la prisa del tiempo y el reposo del espacio, lo que pasa y lo que permanece, la aurora y el crepúsculo, el yin y el yang, el alfa y el omega y esta química hermética del reino vegetal, que es también una alquimia de las cualidades humanas...”.

El recipiente, o mate, es una calabaza hueca con una abertura circular. En su interior se deposita una medida suficiente de yerba conocida como Cebadura. La yerba se humedece con agua tibia y crece en volumen. Luego se introduce en ella una cánula metálica con un filtro en un extremo: la Bombilla. Lentamente, para extraer las esencias del vegetal, se vierte agua caliente pero sin hervir hasta llenar el recipiente. Se sorbe por la bombilla, y eso es matear o tomar mate. Cada dosis de mate, o simplemente un mate, no contiene más que algunas cucharadas de agua. Esta práctica se repite hasta que la yerba mate pierde sabor.

Matear en solitario suele ser una ocasión para meditar y observar el entorno. En la rueda amistosa o en la intimidad de la pareja, el mate pasa de mano en mano y es símbolo de identidad, unión y fraternidad. Se consume solo o con azúcar, canela, limón, cáscaras de naranja, hierbas medicinales o un poquito de café molido, según el gusto y el talante del matero. La infusión, tradicionalmente relacionada a la vida rural, ha pasado a ser de uso extendido a todo el país y de popularidad creciente, pues capta adeptos cada vez más jóvenes.

Según el folklore, ofrecer un mate dulce significa amistad y cariño fiel. Pero si se llena el mate hasta que desborda, significa que la presencia del invitado es inoportuna. Si el que ceba el mate no lo hace de inmediato y se deja estar, se interpreta como una falta de cortesía con el convidado. Si se invita con un mate frío, el código indica desde la indiferencia hasta el desprecio. Peor aún si el mate está “lavado”, es decir, ya sin sabor, pues es señal clara de rechazo. Por lo menos, eso dicen las tradiciones.

 

 

Museos l Teatros l Tango l Monumentos l Parques y áreas verdes l Deportes l Carnaval Playas l Operadores turísticos I Lugares con historia